08/11/2023

El porqué de su mirada

El porqué de su mirada

Buscamos inspiración en lugares dónde no podemos encontrarnos. Pretendemos poner orden a un escrito que ni siquiera comprendemos. Hasta que un día, de la manera más inesperada, te ves reflejada en una historia totalmente desvinculada a ti. No sabes nada de la artista, pero entiendes todo. Te quedas ensimismada viendo el vídeo durante veinte minutos, queriendo escuchar todo aquello que no se verbaliza. Y en ese preciso instante, mi corazón guio al bolígrafo a escribir las siguientes estrofas:

Vivo con monstruos en la cabeza. Es el miedo disfrazado. Me limitan, me dañan, me hunden. Realmente no existen, pero los sigo alimentando. Cometo errores y me culpo. Cometo aciertos, y me culpo por los errores. Tengo defectos y no los acepto. Tengo virtudes, y no acepto mis defectos. Y así poco a poco me fui destruyendo.

Vivo con monstruos en la cabeza. Es el miedo disfrazado. Intentan limitarme, intentan dañarme, intentan hundirme. Realmente no existen, pero quieren ser alimentados. Cometo errores y aprendo. Cometo aciertos, y aprendo de mis errores. Tengo defectos y empiezo a aceptarlos. Tengo virtudes, y empiezo a aceptar mis defectos. Y así poco a poco fui sanando todo aquello que destruí en mi.

Vivo con monstruos en la cabeza. Es el miedo disfrazado. Ahora somos aliados, he conseguido vivir con él. Y así poco a poco me encontraré de nuevo.

Tal vez tenemos tanto que decir, que acabamos sin decir nada. Tememos mostrarnos como realmente somos, pero nos hacemos ver como le gustaría al resto. No hablamos de miedo para que no nos tachen de débiles, pero luchamos por enfrentarnos a él cada día. Nos auto imponemos los límites, guardamos bajo llave los sentimientos y frenamos nuestros sueños. No hay de qué preocuparse, pero por favor, no me preguntes cómo estoy.

"Estoy bien", te diría con lágrimas en los ojos. Sigo aprendiendo a convivir con mis grietas, aunque a veces sean demasiado extensas. Creía que con la pintura desaparecerían, pero ahora me da miedo no ser lo suficientemente fuerte como para sostener el techo. Y entonces me pregunto, ¿va a ser siempre tan difícil?

No sé responder, tengo grietas que arreglar, pero ya han dejado de salpicarme las goteras del pasado. Avanzo a pasos minúsculos, y retrocedo a pasos agigantados. Pero aquí sigo, esforzándome por continuar caminando a pesar de las piedras. Me he tropezado en mil ocasiones, pero he sido capaz de levantarme mil y una veces. Quizás no he sido justa conmigo, quizás no conocía esta valentía en mí. Quizás no comprendía cómo creyéndome tan insuficiente, sigo en pie. Cómo duele ser tu propio enemigo…

Buscaba sitios poblados para huir de mí, cuando siempre he tenido buen corazón. Odiaba percibir mi reflejo en la ventana y sentirme insuficiente. Pero he aprendido a mirarme al espejo y ver lo que realmente soy.

He dejado de oír esa voz interior que tanto me hiere, y he empezado a escuchar la resiliencia de mi alma. No sé si siempre será tan difícil, pero tengo claro que no voy a rendirme, cueste lo que cueste.

Estos veinte minutos dejaron el reloj, y empezaron a marcarse con latidos. A pesar de ello, cada párrafo muestra la evolución de mis sentimientos según avanzaban las manecillas. Me olvidé del tiempo y del espacio, con el fin de sentir un vídeo denominado Hogar; y entender que soy, y siempre seré, mi hogar.

© 2023 Corazón etéreo, Patricia Jiménez Arnaiz / Tu voz y tus letras, eso sí que es magia
Creado con Webnode Cookies
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar